Diccionario bíblico adventista del séptimo díA




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llaman profeta (24:4, 16).


La profunda consternación de las naciones paganas de Palestina y Transjordania

por causa de los israelitas se refleja en la confesión de Rahab de Jericó: "El

temor de vosotros ha caído sobre nosotros, y todos los moradores del país ya

han desmayado por causa de vosotros" (Jos. 2:9). Los informes del milagroso

cruce del Mar Rojo y de las victorias hebreas sobre los poderosos amorreos al

este del Jordán (v 10) aterrorizaron a los habitantes del país. Temieron de que

ellos fueran los próximos en caer ante las fuerzas hebreas aparentemente

invencibles (v 11). El soborno que Balac ofreció a Balaam (Nm. 22:7, 17;

24:11) testifica del abatimiento y del temor hacia los israelitas, como también

de su fe en los poderes ocultos de Balaam.


Los primeros mensajeros que envió Balac fueron "ancianos" (Nm. 22:5-7) o

"príncipes" (vs 13, 14). Cuando Balaam, por instrucción de Dios, rehusó ir con

ellos, Balac envió una segunda delegación compuesta por "príncipes" de mayor

rango y le ofreció un soborno mayor (vs 15-17). Aunque conocía la voluntad de

Dios en este asunto, Balaam insistió en pedir permiso de nuevo para ir con los

mensajeros (vs 18, 19). El Señor le permitió acompañarlos, si lo buscaban otra

vez, pero le indicó que sólo hablaría lo que se le diría (v 20). Inclinado a

aceptar los honores y la recompensa que Balac le había ofrecido, Balaam fue con

los príncipes, aparentemente olvidando que las limitaciones impuestas anularían

el propósito de su viaje (vs 20-22). En el camino, Balaam recibió evidencias

claras de que estaba actuando en contra de la voluntad de Dios (vs 22-35).


Para pronunciar sus maldiciones, Balac llevó a Balaam primero a Bamot-baal, en

Qui-riat-huzot (v 41). Allí se levantaron 7 altares y sobre cada uno Balac y

Balaam ofrecieron un becerro y un carnero. Balaam se apartó un tanto para

recibir el mensaje del Señor para Balac (23:1-6). El 1er mensaje fue una

declaración de que Israel era diferente a todas las otras naciones y de que

Dios la había bendecido (vs 7-10). Balac llevó entonces a Balaam al monte

Pisga, donde se repitieron los sacrificios (vs 14-17), pero el 2º mensaje

reafirmó el 1º. De todos modos, Balac hizo un 3er, intento y ofreció los

mismos sacrificios en la cumbre del monte Peor (vs 27-30), pero con el mismo

resultado (24:1-9). Cuando se le ordenó que regresara a su casa, Balaam le dio

a Balac un 4º mensaje: una visión de la venida del Mesías y el establecimiento

de su reino (vs 15-19). Más tarde, Balaam aconsejó a Balac a seducir a los

hebreos con la idolatría y la inmoralidad, con el resultado de que la maldición

de Dios cayó sobre Israel (25:1-9; cf 31:16). Un poco más tarde, Balaam fue

muerto en batalla por los israelitas (31:8). Su nombre llegó a ser un

equivalente de apostasía (cf 2 P. 2:14-17), en especial de la alianza impía

entre el pueblo de Dios y el mundo (Ap. 2:14).


En 1967 se encontraron numerosos fragmentos de estuco con inscripciones durante

las excavaciones de un templo en Deir 'Alla, en el valle del Jordán. Estos

fragmentos habían cubierto una estela y procedían de c 700 a.C. El texto está

compuesto en un dialecto arameo que difiere de los ya conocidos. Después del

desciframiento del texto, aunque se han conservado sólo fragmentos, se

descubrió que contenía mensajes de derrota y maldiciones supuestamente

pronunciadas por "Balaam, hijo de Beor" (llamado "vidente de los dioses"),

recibidos en visión. El texto también declara que la gente reaccionó

negativamente a las maldiciones y rehusaba aceptarlas. Es interesante 138

saber que Balaam, varios siglos más tarde, todavía era recordado como un

profeta con mensajes divinos y maldiciones que vivió más o menos en la misma

región en que actuó de acuerdo con la Biblia.


Bib.: J. Hoftijzer, BA 39 (1976):11-17; J. Hoftijzer y G. van der Kooij,

Aramaic Texts from Deir 'Alla [Textos arameos provenientes de Deir 'Alla]

(Leiden, 1976); W. F. Albright, JBL 63 (1944):207-233.


Balac


(heb. Bâlâq, tal vez "vacío [despojado]" o "devastar [devastador]"; gr.

Balák).


Rey moabita, de tiempos de Moisés, que contrató a Balaam* para maldecir a

Israel (Nm. 22:2-24: 25; Jos. 24:9; Jue. 11:25; Mi. 6:5; Ap. 2:14).


Baladán


(heb. Bal*adân; transliteración del ac. Apla-iddin, [dios] "ha dado un hijo").


Padre de Merodac-baladán* (2 R. 20:12; Is. 39:1). Su nombre se ha encontrado

recientemente en una carta cuneiforme, escrita probablemente por el rey Sargón

al príncipe heredero Senaquerib, en la que se pide que se traiga a Aplaiddin

junto con otros babilonios. Como la carta fue escrita durante la vida de

Baladán, es posible que ese Aplaiddin sea realmente el padre de

Merodac-baladán, el rey de Babilonia.


Bib.: H. W. F. Saggs, Iraq 20 (1958):183, 184, 207, nota 5.


Balanza


(heb. mô*zLn, peles; aram. mo*zne*;ugar. mznm; gr. zugós, "yugo", "balanza").


Dispositivo usado en el mundo antiguo para pesar productos y dinero. Consistía

de 2 platillos sostenidos por un astil (qâneh, "caña"). Como con frecuencia se

usaban balanzas fraudulentas, la Biblia enfatiza el empleo de balanzas y pesas

justas (Lv. 19:36; Am. 8:5; etc.). La declaración que Daniel hizo a Belsasar:

"Pesado has sido en balanza, y fuiste hallado falto" (Dn. 5:27), fue una

pintoresca y enérgica descripción de la deficiencia moral del rey, fácilmente

comprendida por los antiguos. La fig 65, tomada del Libro de los muertos de

los egipcios, muestra el corazón del hombre comparado en una balanza con el

símbolo que representa la justicia, una pluma (cf Sal. 62:9). Véase Medidas y

Pesas.


65. Balanza pintada en el libro de los muertos egipcio. Aquí se observa el acto

de pesar el corazón de los muertos (a la izquierda) contra una pluma, símbolo

de la justicia.


Balsa.


Véanse Barco/a; Navegación.


Balsamera.


Véase Balsamina/mera.


Balsamina/mera


(heb. bâkâ*).


La identidad exacta del árbol descripto por el término hebreo 139 es insegura.

La raíz del vocablo, que significa "llorar", sugiere un arbusto o árbol que

suelta savia o resina. Algunos creen que se trata del moral o morera,* o del

sicómoro o cabrahígo.* Como en 2 S. 5:23, 24 y 1 Cr. 14:14, 15 David recibe

instrucción divina de disponer sus fuerzas detrás de unas balsameras y esperar

hasta oír un "estruendo por las copas de las balsameras", otros piensan que se

trataría de una especie de sauce o álamo* que crece hasta una altura entre 9 y

14 m, y cuyas hojas producen un susurro cuando las mueve el viento; pero la

base para esta idea es débil (en 1 Cr. 14 la LXX dice ápios, "peral").


Bib.: PB 183,184.


Bálsamo


(heb. tserî, tsorî).


Resina olorosa producida por ciertos árboles y, para algunos eruditos, también

un árbol o arbusto (Gn. 43:11; Jer. 51:8; Ez. 27:17, DHH, NBE). Galaad era

conocida por la calidad y/o la cantidad del bálsamo que exportaba (Gn. 37:25;

Jer. 46:11). Jeremías, lamentándose por los aparentemente incurables pecados

de su pueblo apóstata, preguntó si no había bálsamo en Galaad para sanar su

terrible enfermedad moral (8:22). Algunos eruditos la identifican con la

Balanites aegyptiaca, planta nativa de Egipto y Palestina de ramas espinosas y

con frutos que contienen aceite; otros creen que sería la Commifora

opobalsamum, cultivada en Jericó en tiempos de Salomón; y aún otros sugieren el

Pistacia lentiscus, árbol o arbusto que exuda un jugo resinoso y aromático

cuando se le hacen incisiones. Otras posibles identificaciones: Balsamodendron

opobalsamum (de la Meca); Amyris opobalsamum (de Judea); Amyris gileadensis (de

Galaad); Astragalus gummifer.


Bib.: PB 55, 84, 85.


Baluarte.


Traducción de varias palabras hebreas y una griega que tienen relación con el

ataque y asedio a una ciudad: 1. Heb. m>tsôr o m>tsûr (Dt. 20:20). 2. Heb.

pinnâh (2 Cr. 26:15). 3. Heb. jêylâh (Sal. 48:13). 4. Heb. metsûdâh (Ec.

9:14). 5. Heb. jêl (Is. 26:1; Nah. 3:8). 6. Heb. Metsûrâh (Is. 29:3). 7.

Heb. sôlejâh (2 S. 20:15; 2 R. 19:32; Is. 37:33; Ez.4:2; Dn. 11:15), un

montículo de tierra, piedras y escombros apilados fuera de los muros de una

ciudad y sobre la que los sitiadores colocaban los arietes u otras máquinas de

guerra para asaltar las partes superiores y debilitar parte de las murallas

(Dt. 20:20). Estos baluartes a veces tomaban la forma de torres de ataque,

desde donde los arqueros disparaban sus flechas o piedras hacia el interior de

la ciudad. Si la ciudad estaba sobre una colina o monte, se erigían rampas

inclinadas para acceder a las murallas (fig 308). 8. Heb. dâyêk (Ez. 26:8;

Jer. 52:4). 9. Heb. bânâh (Lm. 3:5). Otros términos hebreos también se

traducen por "vallado", "antemuro". 10. Gr. hedráiÇma, "base", "fundamento"

(1 Ti. 3:15).


Los vocablos heb. tîrâh (Cnt. 8:9), netîshâh (Jer. 5:10), ma'aqeh (Dt. 22:8) y

a veces pinnâh (Sof. 1:16; 3:6), se refieren a las almenas; o sea, a los

parapetos con espacios abiertos o cerrados (pretiles) que coronaban los muros y

las fortalezas de las ciudades antiguas. Otro grupo de palabras expresa una

cubierta protectora (casilla, cabina, lugar secreto) que proporcionaba

resguardo, amparo o refugio del calor, de las inclemencias climáticas y

protección de los enemigos: heb. sithrâh (1 S. 25:20; Job 40:21; Sal. 61:4; Is.

16:4; 32:2), sukkâh (Job 38:40), sôk (Jer. 25:38). Y otro grupo de términos

(heb. jêl, metsûrah y matsôr) se refiere a antemuros inclinados, de piedras o

tierra, levantado en la parte exterior de los muros de una ciudad por sus

propios habitantes, y construido de tal manera que hiciera difícil para los

enemigos alcanzar las fortificaciones principales de la ciudad (Lm. 2:8; Nah.

3:8; cf 2 S. 20:15; Sal. 48:13; Nah. 2:1; Zac. 9:3). Las ciudades de

Palestina, antes del arribo de los israelitas, usualmente tenían estos

poderosos terraplenes. Véanse Ariete; Fortaleza; Fortifícación; Guerra; Sitio.


Ballena


(heb. dâg; gr. ketos).


Los términos originales se refieren a cualquier espécimen acuático de grandes

dimensiones, no necesariamente un pez o un cetáceo específicos que habitarían

la costa del Mediterráneo (aunque se verificó la existencia de ballenas

dentadas en esa zona). Para el caso de Jonás, la mayoría de los eruditos no

aceptan la idea de una ballena, dado lo estrecho de su esófago, lo cual no

permitiría tragar a un hombre. Los zoólogos están mas inclinados a considerar

que se trataba de una especie de tiburón, el Squalua carcharias glaucus, que

mide entre 6 y 7 m de largo y del que se sabe tragó hombres enteros. De aquí,

para algunos, la justificada traducción de Jon. 1:17; 2:1, 10 y Mt. 12:40 en

nuestra RVR ("ballena", RV 1909; "monstruo marino"* o "cetáceo", según otras

versiones).


Bama


(heb. bâmâh, "elevación", "lugar alto").


Palabra que aparece en Ez. 20:29 para designar un "lugar alto" específico o,

colectivamente, todos los "lugares altos" que eran centros de idolatría. Es

posible que hubiera un juego de palabras con ba o bô' ("ir") y mah ("¿por

qué?"), como si el profeta les dijera: ¿Adónde van?". Otros usan bô',

"entrar", con la acepción de cohabitar con una mujer; de donde se deduciría una

alusión a la prostitución* sagrada. Véase Lugar alto 2. 140


Bamot


(heb. Bâmôth, "lugares altos").


Último campamento de los israelitas antes de alcanzar un valle cerca del Pisga

(Nm. 21:19, 20). Quizá sea una abreviatura de Bamot-baal;* el sitio no ha sido

identificado.


Bamot-baal


(heb. Bâmôth Ba'al, "los altos [lugares altos] de Baal [del señor]").


Lugar entre Dibón y Bet-baal-meón, al norte del arroyo Arnón en el territorio

de Rubén (Jos. 13:17). En la Piedra Moabita* (línea 27) se lo menciona como

Bet-bamot. Aparentemente fue éste el lugar desde el cual se le pidió a Balaam

que maldijera al pueblo de Israel acampado en los campos de Moab (Nm. 22:1,

41). Puede ser el Bamot* de 21:19. El sitio ha sido identificado con Khirbet

el-Queiqîye, a unos 5 km al sur del monte Nebo.


Banco


(gr. trápeza, "mesa", como referencia a la mesa sobre la que los cambistas

exhibían sus monedas).


Término para describir el lugar donde se realizaban las transacciones de dinero

(Lc. 19:23; el Banco, en su sentido moderno -lugar donde se guarda el dinero en

depósito-, no se conocía en tiempos antiguos). Las transacciones monetarias

eran el préstamo por interés y el cambio de dinero de diferentes denominaciones

o países. A los hebreos les estaba prohibido tomar intereses sobre los

préstamos hechos a sus conciudadanos hebreos (Dt. 23:19; cf Ex. 22:25; Lv.

25:37), pero se les permitía recibir intereses sobre los préstamos hechos a los

gentiles (Dt. 23:20).


Banda


(heb. gedûd, "banda", "tropa").


Grupo de personas, generalmente merodeadoras armadas (2 S. 4:2; 2 R. 5:2;

6:23; 1 Cr. 12:21; 2 Cr. 22:1; etc.).


Bandera.


Traducción de 3 palabras hebreas: 1. Degel, "bandera", "estandarte" que

individualizaba a un ejército o a un grupo especial de personas; en torno a

ella se reunían las tribus formando un cuerpo de combate (Nm. 1:52; 2:2, 3,

etc.; 10:14, 18; Cnt. 2:4). Cnt. 6:4 es un verbo derivado: ejército que tiene

"banderas desplegadas" (NBE). 2. *]t, "estandarte" que servía de signo

distintivo para cada tribu (Nm. 2:2; etc.). 3. Nês, "enseña". Paño sencillo

enhiesto a flor de tierra que servía de orientación y punto de referencia para

los soldados (Ex. 17:15, 16, BJ; Sal. 60:4; Is. 13:2; 18:3; 30:17; etc.).

Todas estas palabras también se tradujeron por "pendón" (Is. 5:26; 11:10, 12;

62:10; Sal. 20:5).


Bani


(heb. Bânî, "constructor [construido, edificado]"; o si es una abreviatura de

Benâyâh, Benaía, significa "Yahweh [es] el constructor"; ac. Bânî, Banini y

Bania).
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